El Consorcio de Prevención y Extinción de Incendios y Salvamento del Poniente Almeriense participó en el simulacro de incendio forestal desarrollado en Huércal de Almería, un ejercicio impulsado en el marco del dispositivo INFOCA y coordinado por la Agencia de Emergencias de Andalucía.
La práctica tuvo como objetivo comprobar la respuesta operativa ante una emergencia de interfaz urbano-forestal, con posible afección a viviendas, un centro educativo y espacios con presencia de personas vulnerables o con movilidad reducida.
Un escenario de emergencia complejo
El simulacro recreó el avance de un frente de llamas hacia una zona habitada, lo que obligaba a priorizar la protección de las personas, la posible evacuación o confinamiento de los afectados y el control de la propagación del incendio.
El ejercicio contó con la participación de distintos servicios y cuerpos operativos, dentro de un dispositivo coordinado orientado a comprobar la eficacia de los mecanismos de respuesta, la organización del mando, la comunicación entre intervinientes y la actuación conjunta ante una emergencia de estas características.
Participación del Consorcio de Bomberos del Poniente
En este contexto, el Consorcio de Bomberos del Poniente participó con un dispositivo formado por:
21 efectivos
3 jefes de dotación
1 jefe de grupo sobre el terreno
Entre los medios movilizados por el Consorcio se encontraban:
2 autobombas nodrizas pesadas de gran capacidad
1 bomba rural pesada
1 bomba urbana ligera
2 furgones de logística
2 vehículos de mando
Remolques motobomba de abastecimiento
Abastecimiento hidráulico para grandes incendios
Uno de los trabajos desarrollados por el Consorcio fue la práctica de una instalación hidráulica de gran caudal, diseñada para reforzar la capacidad de abastecimiento en escenarios complejos.
Durante el simulacro se ensayó de forma planificada el sistema de abastecimiento para grandes incendios que el Consorcio viene desarrollando y perfeccionando, y que ya había sido empleado recientemente en una intervención real durante el incendio de una nave industrial en La Mojonera.
Este sistema se basa en:
Balsas de abastecimiento de 12.000 litros
Tendidos de gran longitud
Vehículos autobomba nodriza pesada de 12.000 litros de capacidad
Remolques motobomba de abastecimiento
En condiciones adecuadas de captación, y disponiendo de una fuente de agua suficiente, la instalación planteada permitiría mantener un caudal aproximado de 4.000 litros por minuto.
Además, en situaciones de ataque severo simultáneo con varios vehículos, podría alcanzar hasta 8.000 litros por minuto durante un tiempo determinado, en función de las necesidades operativas y de la estrategia de extinción.
Sectorización y Gestión Operativa y Mando
La maniobra se estructuró mediante dos sectores geográficos y un sector funcional.
El ejercicio contemplaba un sector orientado a la evacuación y confinamiento de personas, así como dos líneas de defensa en los flancos norte y sur. Para ello, se realizaron instalaciones de captación, transporte y almacenamiento de agua, con utilización de balsas de abastecimiento y tendidos dobles de gran longitud.
Además de la parte hidráulica, el simulacro permitió trabajar la Gestión Operativa y Mando (GOM) conforme a los criterios de la Escuela Nacional de Protección Civil (ENPC) y de la Asociación Profesional de Técnicos de Bomberos (APTB).
Esta metodología permite ordenar la intervención, sectorizar el escenario, definir responsables operativos, establecer comunicaciones diferenciadas y reforzar la seguridad de los equipos intervinientes.
Coordinación y mejora operativa
La participación del Consorcio de Bomberos del Poniente en este simulacro se enmarca en el trabajo permanente de mejora de sus procedimientos operativos, especialmente en emergencias que requieren coordinación interadministrativa, grandes caudales de agua, despliegue logístico y una estructura de mando clara y eficaz.
Con este tipo de ejercicios, el Consorcio continúa avanzando en preparación, coordinación y capacidad operativa para responder ante incendios de gran entidad, tanto en entornos forestales como industriales o de interfaz urbano-forestal, siempre dentro del trabajo conjunto con el resto de servicios de emergencia.


